miércoles 6 de mayo de 2009

Soundtrack de mi momento

Si yo escribiera una canción, diría más o menos así (por no decir que diría exactamente lo mismo):
Ni tu ni yo
(Ricardo Arjona y Paquita la del barrio)
Lo nuestro, pa' empezar, no es de novela,
ni de Romeos muriendo por Julietas,
ni haremos de love story la secuela,
ni somos de este circo marionetas.

Lo nuestro tiene un poco de desquite,
y no comparte fines de semana,
lo nuestro se cocina al escondite,
y se sirve de a dos sobre la cama.

Por hoy déjame ser tu hombre perfecto,
mientras que te aparece el indicado,
para casarte busca un arquitecto,
para hacer el amor un desalmado.

Lo nuestro no pregunta por futuros,
jamás llegué o me fui con equipaje,
lo nuestro se sustenta en lo inseguro,
y no se ampara en celos ni chantajes.

Ni tú, ni yo,
ni yo, ni tú,
queremos que se contamine,
este amor que sin permiso,
durará hasta que termine.

Ni tú, ni yo,
estamos para los modales,
que requiere el protocolo,
de las páginas sociales.

Ni tú, ni yo,
ni yo, ni tú.
"Me estás oyendo inútil,
este amor, durará hasta que tú quieras"

Lo nuestro es por salvaje verdadero,
y no se ampara en códigos morales,
lo nuestro es clandestino y tan sincero,
que no precisa abrir más sucursales.

Jamás te amenace ojo por ojo,
ni hago chantajes con lo que dijiste,
reinventas kamasutras a tu antojo,
y nunca pregunté ¿dónde aprendiste?

Ni tú, ni yo,
ni yo, ni tú,
queremos que se contamine,
este amor que sin permiso,
durará hasta que termine.

Ni tú, ni yo,
estamos para los modales,
que requiere el protocolo,
de las páginas sociales.

Ni tú, ni yo,
ni yo, ni tú.
Ni tú estas pa' jardín con sube y baja,
ni yo pa' barbeques y domingadas,
aquí cada quién va para su casa,
y no se anda con tanta... tarugada.
(Es así, durará hasta que termine, siempre)

miércoles 22 de abril de 2009

6 meses

6 meses es lo que deberían durar las relaciones de pareja. Es el tiempo necesario para no llegar a conocer a fondo, para no involucrarte más de la cuenta, para no perder la perspectiva, para no empezar a cometer errores, los mismos errores de siempre.

Seamos sinceros, conocer a una persona es lo más interesante de la cuestión, ponerse nervioso, sentir mariqueritas en el estomago, reírte como idiota cada vez que te llega un mensaje nuevo, todo es maravilloso, no hay peos, no hay celos, no hay desconfianza, todavía.

En 6 meses no hay tiempo para que la cosa se torne rutinaria, no es que todo te sorprenda, porque si después de tantos coñazos que hemos llevado seguimos sorprendiéndonos es grave la cuestión, sino que es novedoso el estar con alguien que no conoces del todo bien.

Quizás no 6 meses exactos, para algunos a lo mejor le toma menos de eso escoñetar la magia, a otros, con suerte, más.

Superar esa barrera es admirable o decepcionante depende del punto en que lo veamos, pero seamos sinceros, después de un tiempo todo lo maravilloso de los primeros días, de los primeros meses, comienza a tornarse tan confuso que llegas a pensar que te lo imaginaste.

En estos primeros 6 meses escuchar música te da una nota increíble, tratas a los carajazos de que encajen en la historia que todavía ni siquiera sabes si va a empezar todas las canciones con contenidos románticos y casi imposibles de que se presenten en la vida real.

Yo me propongo no durar más de 6 meses, no hablar del futuro, no ponerle nombre a nada, no exigir ni dejar que me exijan, a ver si así me funciona mejor la cuestión, a lo mejor así, sin pensar mucho en “mañana” sino viviendo más el presente, esta el secreto de disfrutar una relación sin peos existenciales y dudas constantes.

Cuando decida durar más de 6 meses, va a ser con un tipo que me cause admiración, quiero admirar, no enamorarme ciegamente. Quiero que la pendejeda de los primeros meses no se acabe ¿será que es posible que dure más? Pero de verdad, que te sientas bien en serio, no diciéndolo sin sentirlo, no convenciéndonos nosotros mismos de que no la estamos cagando, de que no somos iguales a los demás, que están por estar, pero sin sentir.

martes 31 de marzo de 2009

No voy a retroceder

Es arrecho comenzar de cero, levantarse otra vez, olvidar, conseguir olvidar. Pero es más arrecho si la cuestión se pone contradictoria, sí después de que lograste superar todo llegan y te señalan como la culpable, como la que dio pie a todo, la que no supo hacer las cosas, la que no dio el 100% y le abrió las puertas al fracaso. Cuando te hacen creer que todo lo soñaste, que nunca salieron palabras hirientes ni rechazos contundentes. Cuando te confunden de tal modo que se te llega a olvidar todo lo que hiciste por recuperar lo irrecuperable. Es arrecho tragarse todo, no por orgullo sino por dignidad, para luego tener que soportar que él no se pueda tragar nada, ni por orgullo, ni por respeto, ni por dignidad. Descubrir que realmente no te conocen, que sientes que no demostraste todo lo que tenías que demostrar, que comentarios regados pueden más que el tiempo compartido. Que arrecho ver y hacer que no viste, pero es más arrecho dejarse ver y que te cuestionen. Que arrecho es no criticar a otra que jamás has visto, por respeto, por dejar ser, por dejar vivir y que arrecho escuchar disparates y mentiras porque no soportan verte con alguien más. Qué fácil es criticar, juzgar, creer. Pero yo no lo hice y tú tampoco debiste hacerlo. Que arrecho es aceptar que ya no formas parte de algo, de alguien, y que arrecho es darte cuenta que no todos pueden hacerlo como lo hice yo. Que arrecho que digas todo lo que se te ocurra con esa rabia por dentro para sentirte mejor, para convencerte a ti mismo que nada fue tu culpa, para lavarte las manos y culparme a mí de todo, de lo que paso, de lo que no paso de lo que está pasando. Que contradictorias tus palabras, que fuera de lugar tus comentarios, que triste tu manera de interpretar lo que ves y hasta lo que no ves.
Que abuso tratar de inmiscuirte en mi vida después de que te mudaste de ella. Que inmadurez hablar de alguien que no conoces, que no es lo que te dicen, lo que piensas, lo que te imaginas. Que fácil creer que todos son peores que tú para sentirte aliviado. Que cagada que digas que cambie, que me cambiaron. Que equivocado estás, que desubicado estás.
Pido respeto, pido distancia, pido verdad. Exijo que no trates de entrar otra vez de donde te saliste solo, insisto en que no todo fue mi culpa, que la culpa es de los dos, o de nadie, porque a lo mejor no hay culpables. No vengas a desbaratar lo que pude reparar. Ya no somos nosotros, ahora eres tú y soy yo. Por separado, sin vínculos. No voy a darte explicaciones, porque tú no me diste las tuyas, porque yo no quiero escuchar las tuyas. Todo acto tiene una consecuencia.
Estoy lista para avanzar, no te interpongas ni me hagas retroceder. Porque no voy a retroceder, porque ya no quiero retroceder.
No te pares por mí, porque yo no me quiero parar por ti. Porque ya yo no me paro por nadie.

jueves 26 de marzo de 2009

Él

Él es extraño, mucho, muchísimo. Nadie es como él, él no se parece a nadie. Es divertido, antipático, rencoroso, sentimental, antisocial, en exceso antisocial. Es maniático y criticón. Es en extremo criticón, igual que yo, igual que el otro, somos iguales pero tan diferentes. Hoy seguimos comportándonos igual, gozando igual, hoy seguimos sin poder montarnos juntos al ascensor con otras personas porque aún no hemos aprendido a controlar la risa. Hoy seguimos riéndonos, de todo y de nada, igual que siempre, hoy seguimos sentándonos a comer sin seriedad. Hoy sigue mandándome a preguntar todo, porque sigue igual de penoso. Lo admiran todos, lo admiro yo. Con él me he divertido siempre, a él lo he respetado siempre, a él lo voy a querer siempre. Él es mi profesor, mi amigo, mi inspiración. Él es el ejemplo de que sí hay hombres que valen la pena, de que sí se puede lograr lo que se quiere, de que sí se puede vivir de lo que te apasiona. Él, siempre tan él, nunca diferente. El hombre más inteligente qué conozco, que conoceré. El que espera en la casa hasta que ya no hay nadie en el pasillo para salir y siempre me hace reír, el que hoy es amigo y colega de su profesor favorito, el que no baila nada, pero cuando baila es divertidísimo, el que me critica todo, el que se alegra cuando no tengo novio porque sabe que siempre voy a acompañarlo en sus planes. El que llama cien veces a la casa, el que siempre me dice “marica” de una manera tan particular, mi aliado en sabotear al chiquito y también el aliado del chiquito para sabotearme a mí. El más grande, el más inteligente, el más responsable, el más casero, el más amargado, el más arrecho. Él que ya se fue, pero sigue estando igual que siempre. Él es adicto al cine, a la literatura, a la buena música, a la coca cola, al dinero.

Él, que ha estado conmigo durante 26 años, que va a estar conmigo siempre, él, que me manda a tener hijos porque ya quiere ser tío, el mejor tío del mundo.

Él hoy está de cumpleaños.

Él es mi hermano, el mejor hermano mayor del mundo. Gracias por existir.

viernes 13 de marzo de 2009

Saboreando ando.

El olfato y el gusto están estrechamente ligados, me decía una amiga, un amigo opinaba que sin el olfato el gusto desaparecía, otro acotaba que el olfato determinaba el gusto. Yo afirmaba que no lo determina sino que, por asociación con olores adivinábamos sabores.

“Cuando un sentido se enferma, desaparece o se ausenta, otro, irremediablemente, se deprime”.

Cuando se nos tapa la nariz, dejamos de percibir olores, el gusto se deprime y nos cuesta saborear. Cuando este se acostumbra, se desarrolla más, y trabajo aún mejor que cuando lo hacia acompañado.

Eso nos pasa a todos, no solo a nuestros sentidos, nos acostumbramos al apoyo, a la compañía de otro, nos volvemos dependientes y pensamos que no podemos seguir adelante sin el que se fue. Cuando superamos la etapa, nos damos cuentas de que libres, sin compromisos, sin ataduras, somos completamente felices, responsables de absolutamente todo lo que pasa en nuestras vidas.

Ya saboreo todo de nuevo, y coño, que sabroso descubrirlo.

martes 10 de marzo de 2009

Hoy,coño, hoy.

Hoy quiero ser diferente, o bueno la que siempre fui, o la que siempre he sido, o la que siempre he querido ser. Hoy no quiero justificar un coño, ni pensar dos veces las vainas, hoy quiero hacer lo que me de la gana y punto. Hoy quiero decir que “sí” sin pensar ni siquiera en un “no”. Hoy no quiero analizar la cuestión, ni pensar en que esta bien y en que esta mal. Hoy quiero vivir, hoy quiero joder yo pero que no me jodan a mí. Hoy quiero hacer sin arrepentirme, sin pensar en nadie que no sea “yo”. Hoy quiero que me resbalen los compromisos, que se espante la pena, que se pierdan los prejuicios. Hoy quiero tener un “Dealbreakers” que contar como Nina. Hoy quiero hacer lo incorrecto pero sin imaginar que sería lo correcto. Hoy no me quiero estresar por nadie, hoy no quiero considerar ni mal pegarme. Hoy quiero proponer y disponer. Hoy quiero que quieran. Hoy quiero que quieras. Hoy quiero hacer que quieras. Hoy quiero ser yo. Hoy quiero volver a ser yo. Hoy no me importa una mierda. Hoy no quiero vuelta atrás. Hoy quiero mañana. Hoy me quiero atrever. Hoy, coño, hoy.

jueves 5 de marzo de 2009

Se solicita hombre que:

- -Este dispuesto a complacerme en todo, absolutamente todo. (Advierto que soy una ladilla, a veces hasta a mi misma me cuesta complacerme, pero que carajo, a alguien debe interesarle este caso).

- -Me haga reír (siempre, a toda hora, hasta con un mensaje de texto). Que se ría conmigo, que haga reír a todos. Que siempre se ría él. Quiero a un tipo divertido.

- -Le guste la música que a mi me gusta (reconozco que no toda es excelente, pero es la que me gusta y punto) y que la escuche a un volumen moderado sin la necesidad imperiosa de reventarse el tímpano para llamar la atención. (Que hace que me ponga de mal humor, y se me quiten las ganas hasta de hablar, porque, si ni yo misma me escucho, ¿para que coño?).

- Le fascine comer, que no sea lo primordial, pero si algo importante, que lo disfrute tanto como yo, y no critique mis antojos (preferiblemente que odie la pasta tanto como la odio yo).

- Que le guste ver novelas (muchos me dicen que veo televisión de cachifa, sin ánimos de ofender a nadie). ¿Cómo hago si lo disfruto? (No, de verdad no me da pena).

- Que le encante dormir hasta las 2 de la tarde los fines de semana y por ende desayunar a las 3 de la tarde.

- Ver películas ¿ligeras es que las llaman? Bien bobas y románticas, esas que mi hermano dice que solamente me gustan a mí. Dónde siempre hay un final feliz, y seamos honestos, si en la vida es tan difícil conseguirlo ¿por qué no disfrutarlo en ficción?

- Que haga cosas importantes: que trabaje y le guste, que estudie y le encante, que lea y lo disfrute. Que le emocione lo que yo haga, que aunque para otros sean tonterías, para él y para mi sean una maravilla.

- Que sea tan simpático que mis amigos lo adoren, mis amigas me lo envidien y mi familia me lo celebre.

- Le encanten los gatos, tanto, que sea capaz de tener en su casa el que tanto deseo, y que no puedo tener porque en mi casa no mando yo sino mi mamá. Y que si la lograra convencer, tendría que mudarse mi hermanito porque la alergia lo dejaría asfixiado a pocos instantes de que el nuevo integrante aparezca.

- Que me entienda siempre, no que pretenda hacerlo ni que lo intente, que me entienda de verdad, incluso en los días que ni yo misma lo hago.

- Que tenga amigos cheverísimos, que me fascine andar con ellos, que me quieran, y que no lo sonsaquen. Que sean divertidos, no tanto como él, que sean inteligentes, y que las amigas no sean putas, coño por favor, eso es muy importante, con putas no hay paraíso.

- Que no se deje influenciar por nadie.

- Que aparezca justo en el instante que yo lo necesito y desaparezca cuando no lo quiera ver.

- Que no diga mentiras, que la sinceridad sea su estilo de vida. (Que ladilla descubrirlas, ya me las se de memoria, y me canse de escuchar: es la última vez). Di las vainas. “Una mentira que te haga feliz vale más que una verdad que te amargue la vida” anda a lavarte Ricardo Arjona, que te digan las mentiras a ti cabrón.

- Que no tenga ex novias cerca (Puede ser, que, ya no vivan aquí, porque decidieron mudarse al no conseguir que él regresara con ellas)

- Que la familia me quiera, que su mamá me adore, pero que trabaje mucho mucho para que llegue cansada y no sea un obstáculo (no he tenido mucha suerte con eso, una, incluso, me odiaba tanto como yo a ella, que triste).

- Que mantenga su personalidad con el correr del tiempo, no quiero llevarme mas sorpresas, quiero enamorarme de alguien que mantenga su posición de ser perfecto hasta el final, que no se me desvíe en el camino, por el contrario, que me sorprenda cada día. (Me han sorprendido que jode, pero nunca positivamente, que desgracia).

¿Qué ofrezco? Pues a mí, una caraja de pinga, loca de bola, pero bien buena gente (yo me caigo buenísimo por lo menos), que no quiere enrollarle la vida a nadie, sino todo lo contrario. Aquí estoy, y me parece que mal partido no soy. ¿Estoy exigiendo mucho? Pana, soñar no cuesta nada. Ya les dije que soy novelera ¿verdad?

Como cuesta levantarse, pero hay vamos, lento pero seguro.

jueves 26 de febrero de 2009

Pasos para pasar un despecho

1-Asegúrate de que ya no hay nada que hacer, no te quedes con las dudas, pregunta mil veces que paso, aunque la respuesta siempre sea la misma, una no sabe cuando van a cambiar de opinión.

2-Cuando estés completamente segura de que el tipo de verdad esta decidido, y que ni tus dotes histriónicos lo van hacer cambiar de opinión, límpiate las lagrimas, y bájate del carro, no sin antes verlo por aproximadamente 5 minutos seguidos a ver si sus ojos te dicen algo diferente.

3-Llora, llora todo lo que te provoque, cuéntales a tus amigas lo que paso, siempre omitiendo algunas partes de la conversación, sobre todo en las que tú jalaste bolas y que, asombrosamente, todavía no te arrepientes de haberlo hecho.

4-Lega a tu casa, cámbiate, acuéstate y prepárate para lo peor, porque la cama, esa coño de madre, va a recordarte todo lo vivido y hasta lo que no viviste, no te dejará dormir, llora, llora, por ahora no hay más nada que hacer.

5-Suena el despertador, tratas de abrir los ojos y te cuesta un mundo porque las lagrimas te los dejaron bien cerraditos, en ese instante te acuerdas de todo, y la cagada, el llanto te invade de nuevo, y te duele hasta el dedo gordo del pie, levántate igual, tienes que trabajar, no dan récipes por dolor de alma. Límpiate la cara con la funda y tranquila, no es un monstruo lo que ves en el espejo, eres tú, con la cara tan hinchada que te cuesta reconocerte.

6-Báñate, eso sí, al abrir la regadera, automáticamente comienzas a llorar de nuevo, llora todo lo que quieras, lávate bien la cara, despégate los ojos y sal. Vístete y busca con urgencia algo para tratar de desinflamarte los ojos y la boca que asombrosamente está muy parecida a la de Angelina Jolie.

7-Acuéstate y ponte todo lo que encontraste en la cara (hielo, pepino, manzanilla,…). Pon en tu celular la alarma para quitarte esa vaina en 15 minutos, aguanta que la vaina esta fría, y no, tranquila que no te quemas. Cuando suene el celular acércate al espejo y ¡Sorpresa! La cara sigue igual de deforme. Bueno que carajo, ya es tarde, agarra tu cartera y trata de pelar bien los ojos para que no se vean tan chiquitos.

8-Trata de salir mandando mensajes a todo el mundo, cosa que te ayudara a no pensar tanto y evitara que llores en el autobús, aunque a veces no funciona. Llega a tu trabajo, respira profundo y saluda con naturalidad, incluso exagera un poco, finge estar feliz y responde a los más atrevidos que se atrevan a preguntarte ¿Qué te paso?: a) Estaba en un velorio ayer. b) Comí sushi y me intoxique. c) No dormí nada y amanecí así. O d) Pase toda la noche llorando porque el guevon de mi novio me dejo. (Respuesta d. para las más osadas).

9-No abras el Messenger ni mucho menos el Facebook, encontrar en tu perfil que “fulanito” aparece como soltero, será como que si te bañaran con agua helada a las 3 de la mañana en el Guaraira Repano.

10-Come, si coño tienes que comer, aunque trata de que sea comida de dieta, para que por lo menos rebajes lo que tengas de más, y pienses “cuando me vea el marico ese se va a arrepentir”.

11-Siempre contesta cuando te pregunten ¿cómo sigues?: Mucho mejor, no entres en detalle o prepárate para un llantén sin fecha de vencimiento.

12-Nunca te vayas a tu casa directo, ni a ningún lugar donde acostumbrabas a ir con el innombrable, porque casi no vas a poder caminar de la arrechera-impotencia-dolor-desilusión-decepción que cargas encima.

13-Trata de que las amigas con las que decidas salir, estén en la misma situación que tú, para que no te interrumpan cuando te tratas de convencer que es mejor así, porque su novio la va a buscar, que desgracia.

14-Acuéstate y prepárate para repetir los mismos pasos desde el n°3 hasta aquí, con los días se incluirán nuevos y más dolorosos, hasta que logres saltarte alguno, y un día despiertes y te reconozcas nuevamente frente a tu espejo, no te emociones, todavía no estás bien, eso se te pasa, completamente, a ver, a ver, coño, ¿cuándo? Sí alguien sabe por favor que me lo diga, urgente.
15-No trates de buscar un peor es nada, eso de que “un clavo saca otro clavo” es totalmente falso, si estás pensando en un solo carajo, ni que aparezca Gael García Bernal, lo vas a olvidar de golpe. Tomate tu tiempo, no la cagues, no la caguemos.

miércoles 25 de febrero de 2009

Recaída sin paracaídas

Que alguien por favor cierre la llave,
no quiero seguir derramándome.

viernes 20 de febrero de 2009

Deseo pendiente.

Veamos, un chamo te gusta desde hace años luz. El tipo te atrapa con miraditas que te derriten, al punto de que si no te ve un día, la cagada, se arruina por completo. Después de un par de mesecitos el sujeto se anima a hablarte y ¡Sorpresa! Sabe hablar y además lo hace perfecto. Piensas: “coño por fin, llego el día de mi suerte”. No te acuerdas de un carajo de lo que dijiste, pero simulas que todo salio a pedir de boca. Que vaina tan chévere, ir al trabajo para encontrártelo, por fin algo emocionante pasa en tu vida, después de un tiempo de absoluta calma. Pasan los días, vas y vienes con la miradita al lado, de pronto, en un día atroz, lo escuchas hablando por celular, mientras te fumas un cigarro. Escuchas perpleja cuando el tipo dice: ¡Hola mi vida! Seguido de un: ¡Chao amor, te amo! ¿Que paso aquí vale? Te preguntas atónita, ¿el hombre de mi vida tiene novia? ¡Qué desgracia!, no obstante, para confirmar tus sospechas se lo preguntas, mientras en tu cabeza repites: que diga que no, que diga no, que diga que no; entonces él: ¡Sí! El coño de la madre, se derrumbo el plan perfecto que me invente con este pana, que pereza buscarme otro. Decides ignorar la situación, total, tu a ella ni la conoces. Sigues como que si tus oídos jamás escucharon esa desagradable verdad, y todo va de maravilla (en tu mente, ojo, solo en tu mente). El tipo te escribe, te llama, tú lo llamas, tú le escribes, se ven de pasadita, y tu ilusionada, que galla. Pasa el tiempo, y pasa y pasa y pasa, termina una pasantía de las mil que hiciste, y san se acabo, el prospecto desaparece por alrededor de un año.

Aparece nuevamente, verga que emoción, ya estoy mas grande, ahora si le voy a echar pichón. ¡Sorpresa! Sigue con la novia, que mala suerte. Bueno no le pares, ahora si, por fin ¡Besos! Siiiiiiiiii!!!!! ¿Qué paso? Desaparece otra vez, OK calma, ya vendrá.

Efectivamente, al tiempo, otra vez. Verga que arrecho, me sigue encantando este carajo, ¿que será que tiene chama? Bueno, después averiguo. Ataca. ¿Todavía amarrado? No vale. Bueno no importa, pa alante es pa´ allá. ¡Besitos! OK, salididitas, OK. Me mata chama, este tipo me mata. Oportunidad número 7000 (desaprovechada) aproximadamente, que vaina, estoy medio saliendo con aquel y este esta aquí, contrólate, no hagas nada de lo que te puedas arrepentir y que arruine tu reputación eternamente. Respira profundo, disimula, aja viene el otro, huye por aquí. OK todo bien, aquí viene él, mierda que hago, el otro está viendo. Sonríe, hazte la tonta, media vuelta, camina, perfecto. Que vaina, con las ganas que le tengo y en una de puritana, bueno. Vámonos, el se va contigo, que nervios. Bueno llegamos. Propuesta N° 13 aproximadamente del perfecto hacia ti: llévame de último ¿sí? Respuesta imbecil: Estás loco, no, no voy a dar mil vueltas, cara de arrechera de él, despedida romántica, chao. CHAO por un año más. (Que bolas, perdí otra oportunidad, bueno para la próxima).

¡Hola, estás perdida vale, ¿adivina? Ya no tengo novia. Tú: ¿en serio? Muérete que ahora yo si tengo novio. Que vaina, bueno, tu absurdamente fiel: que lástima, pero yo no monto cacho. Él: bueno, pendiente ahí, de primero en la lista ¿va? Va.

Un año después: que aparezca, que aparezca, que aparezca. En la calle: ¡Epa! (apareció, que oportuno Dios) tranquila, respira profundo, eso, muy bien. Tú: ¡Estoy soltera! (y libre para ti). Él: yo ya tengo novia otra vez. El recontracoñisimo de la madre. Ósea, a que jugamos, no pegamos una, yo no pego una.

Amiga te dice: no le pares marica, échale pichón, que después se te casa, ataca ya. Otra amiga te dice: respeta, tiene novia, espera tu momento. No joda ¿hasta cuando? Tu: mejor le hago caso al primer consejo.

Mensajitos, risitas ¿ahora que viene? Que la deje, que la deje, que la deje. Es ahora o nunca, tus eres para mi pana y punto. He dicho.

PD. Continuara. (Espero).