viernes 13 de noviembre de 2009

Como tú

Hoy me desperté con la sensación de que algo bueno puede pasar. Hoy me desperté con unas ganas inmensas de hacer todo con una sonrisa en la cara (así se me vean los braquers) Hoy me desperté convencida de que no importa si no te quiere el que quieres porque lo verdaderamente importante es querer de verdad. Sentir de verdad. Hoy con el café de la mañana me tome también la firme convicción de que las cosas pueden ser como uno quiere que sean. Hoy confirme que una llamada inesperada es mil veces mejor que una esperada, que es mejor recibir sin pedir que pedir para quizás jamás encontrar nada. Hoy no quiero pensar en que hubiese pasado si tal vez, o que no hubiese pasado si aprendiera a ser menos impulsiva, menos calculadora, menos soñadora. Hoy te leí otra vez y me di cuenta, de nuevo, que si lo que me gusta existe no debo rendirme. Hoy comprendí que una mirada de verdad vale más que un montón de palabras y que unas letras dicen más que una frase rebuscada. Intentar convencer y convencernos es absurdo, dejarse llevar es placentero, bailar solo es sabroso pero bailar acompañado es delicioso. Hoy comprendí porque los buenos momentos duran tan poco, es para recordarlos bien, para revivir cada detalle sin que se nos pase nada por alto. Hoy sé que no se debe generalizar, que siempre hay que decir las cosas refiriéndose a un solo caso en particular, porque creo esa es la razón de juzgar a los demás por mentirosos. Porque con todos es distinto, porque los sentimientos son infinitos, porque definitivamente se puede querer, desear, amar, admirar, odiar, sin ningún orden en específico y obviando muchos o agregando otros. Entiendo más que nunca que la complicidad es fundamental para no sentir esos silencios incómodos. Que la confianza los transforma en instantes únicos donde con solo verse a los ojos te da risa por dentro. Hoy desconozco como puedo conocer a alguien tanto y al mismo tiempo sentirlo tan extraño, porque nada te pertenece, porque hoy sientes de todo y mañana quizás ya no sientes nada. Hoy quiero como siempre que no me importe la opinión de los demás, que nos impide vivir tantas cosas que son definitivamente imposibles de posponer, que probablemente no podamos jamás intentar que sucedan de nuevo, porque resulta que querer si es poder, aunque muchos digan lo contrario, porque me lo dijeron y no lo creí y ahora es imposible por lo menos en esta vida.

Hoy quiero encontrar a alguien como tú. Sí, como tú, que pueda por lo menos hacerme sentir en persona la mitad de las cosas que siento cuando te leo a ti, creo que eso sería perfecto.

martes 13 de octubre de 2009

De mi regreso, la búsqueda y un gran descubrimiento

Estoy bastante pérdida, pero no del todo, tengo este espacio abandonado, no porque no tenga nada que escribir, al contrario, tengo tanto que decir, pero últimamente no se como carrizo hacerlo. Quizás Se debe a que mi nuevo blog favorito, el de Toto (http://totoaguerrevere.blogspot.com/), el cual me he leído completo las últimas semanas, el que me hace entrar todas las mañanas cruzando los dedos para encontrar un post que me alegre el día, me ha intimidado por lo bueno que es, lo ocurrente, lo divertido, lo sincero, lo distinto. Confieso que después de esos post se me hace extremadamente difícil escribir algo que me parezca medianamente bueno.

Pero aquí voy, necesito expresarme de alguna forma, y extraño los comentarios de los autores de mis otros blog favoritos, a los cuales tampoco he abandonado aunque así lo parezca, por cierto, Nina, no sabes cuanto te extraño.

Con esto espero volver a escribir como lo hacia antes (con frecuencia, no mejor, no prometo tanto)

Llevo 8 meses soltera aproximadamente, después de superar mi despecho, que no fue tan terrible como el anterior, y estar cada día más convencida de que fue lo mejor que me ha pasado en mucho tiempo (terminar, no estar con él) después de saborear nuevamente la libertad absoluta, entre en el desesperado mundo de encontrar una pareja.

En un post anterior publique una lista de lo que buscaba en un hombre, pues bien, el que cumple casi todos los requisitos existe, pero resulta que yo no cumplo los de él, aparentemente (y ya es hora de que lo reconozca y lo asuma con dignidad, al carajo) Últimamente parece que no cumplo los requisitos de nadie, o al que le parece que sí, a mi no me interesa en lo absoluto.
Repasemos, he escrito aquí y me he cansado de decir que un hombre no es requisito indispensable para ser feliz, es que realmente no sé cuál es el requisito indispensable para serlo, lo que sí se es que todos, por muy fuerte que seamos (o no las demos) necesitamos de alguien que este para nosotros cuando lo necesitemos (no solo estar nosotros cada vez que nos necesiten), nos hace falta hacer falta, queremos querer y que encima nos quieran de vuelta ¿será mucho pedir?

Comienzo a sospechar que a los 27 años ya no hay oportunidad de conseguir lo que siempre has querido, me temo que si no agarraste a uno bueno cuando tenías 22 y lo conservaste a pesar de las adversidades (entiéndase cachos descarados, peleas absurdas y días de aburrimiento extremo) estas condenada a pasar el resto de tu vida sola, o siendo la otra, que sería exactamente lo mismo.

Necesito a alguien, como dice mi autor favorito Toto en uno de sus post, para no sentir que estorbo un martes en la noche. Porque exactamente así me estoy sintiendo.

Lo único que me mantiene con esperanzas de que si existen en el mundo hombres que valen la pena, es la carta de amor de la décima edición del concurso Mont Blanc que se llevo el tercer lugar de este año (2009), el post que he leído mil veces “Mujer con frío en las manos” a ver si cumplo por lo menos uno de esos requisitos y la ilusión de que sí deben existir personas a las que le inspire un post tan genial como el que este señor le dedica a sus amigas.

Gracias Toto por entretenerme tan divinamente durante estas últimas semanas, pero que broma contigo chico, al saber que si existen hombres como tú, la búsqueda se hace más dífícil.

A ver como me va.

jueves 10 de septiembre de 2009

Hoy, solo por hoy

Hoy quiero regalarte mi mirada cuando estoy contigo, hoy quiero regalarte tu sonrisa que me mata y no se parece a ninguna, hoy quiero regalarte el beso que me das y que me hace pensar que es el mejor beso que me han dado hasta que me das otro y se repite la historia, hoy quiero regalarte el color de tus ojos, que son multicolor, que son verdes a veces, azules de a rato y grises cuando los veo de cerca, hoy quiero regalarte la risa que me causas cada segundo en el que estoy contigo, hoy quiero regalarte mis manos en tu espalda, hoy quiero regalarte la complicidad que nos tenemos, hoy quiero regalarte 4 horas para siempre, hoy quiero regalarte cada instante de nuestros encuentros, hoy quiero regalarte tu imagen en mi mente, ésa que no se va hasta que llegas de nuevo, hoy quiero regalarte las canciones que me hacen pensarte, hoy quiero regalarte que bailes conmigo (como cuando nos conocimos), hoy quiero regalarte los ratos en los que me has visto a los ojos, hoy quiero regalarte lo que yo me robé de ti, hoy quiero regalarte más de 7 meses, más de 4 horas.

Hoy quiero regalarte veintitrés palabras, hoy quiero regalarte veintitrés miradas, hoy quiero regalarte veintitrés caricias, hoy quiero regalarte veintitrés besos, veintitrés, no menos.
(aquí están tus 23 palabras)

Hoy quiero regalarte todo lo bueno que pueda sucederte, hoy quiero regalarte todo lo que siempre soñaste, todo lo que siempre quisiste, todo lo que siempre deseaste.

Hoy quiero regalar-te (me)

¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

PD. No sé si pueda regalarte todo, porque no creo poder quedarme sin nada.
PD.2: Menos mal que no lees esto, así no te debo nada.

miércoles 6 de mayo de 2009

Soundtrack de mi momento

Si yo escribiera una canción, diría más o menos así (por no decir que diría exactamente lo mismo):
Ni tu ni yo
(Ricardo Arjona y Paquita la del barrio)
Lo nuestro, pa' empezar, no es de novela,
ni de Romeos muriendo por Julietas,
ni haremos de love story la secuela,
ni somos de este circo marionetas.

Lo nuestro tiene un poco de desquite,
y no comparte fines de semana,
lo nuestro se cocina al escondite,
y se sirve de a dos sobre la cama.

Por hoy déjame ser tu hombre perfecto,
mientras que te aparece el indicado,
para casarte busca un arquitecto,
para hacer el amor un desalmado.

Lo nuestro no pregunta por futuros,
jamás llegué o me fui con equipaje,
lo nuestro se sustenta en lo inseguro,
y no se ampara en celos ni chantajes.

Ni tú, ni yo,
ni yo, ni tú,
queremos que se contamine,
este amor que sin permiso,
durará hasta que termine.

Ni tú, ni yo,
estamos para los modales,
que requiere el protocolo,
de las páginas sociales.

Ni tú, ni yo,
ni yo, ni tú.
"Me estás oyendo inútil,
este amor, durará hasta que tú quieras"

Lo nuestro es por salvaje verdadero,
y no se ampara en códigos morales,
lo nuestro es clandestino y tan sincero,
que no precisa abrir más sucursales.

Jamás te amenace ojo por ojo,
ni hago chantajes con lo que dijiste,
reinventas kamasutras a tu antojo,
y nunca pregunté ¿dónde aprendiste?

Ni tú, ni yo,
ni yo, ni tú,
queremos que se contamine,
este amor que sin permiso,
durará hasta que termine.

Ni tú, ni yo,
estamos para los modales,
que requiere el protocolo,
de las páginas sociales.

Ni tú, ni yo,
ni yo, ni tú.
Ni tú estas pa' jardín con sube y baja,
ni yo pa' barbeques y domingadas,
aquí cada quién va para su casa,
y no se anda con tanta... tarugada.
(Es así, durará hasta que termine, siempre)

miércoles 22 de abril de 2009

6 meses

6 meses es lo que deberían durar las relaciones de pareja. Es el tiempo necesario para no llegar a conocer a fondo, para no involucrarte más de la cuenta, para no perder la perspectiva, para no empezar a cometer errores, los mismos errores de siempre.

Seamos sinceros, conocer a una persona es lo más interesante de la cuestión, ponerse nervioso, sentir mariqueritas en el estomago, reírte como idiota cada vez que te llega un mensaje nuevo, todo es maravilloso, no hay peos, no hay celos, no hay desconfianza, todavía.

En 6 meses no hay tiempo para que la cosa se torne rutinaria, no es que todo te sorprenda, porque si después de tantos coñazos que hemos llevado seguimos sorprendiéndonos es grave la cuestión, sino que es novedoso el estar con alguien que no conoces del todo bien.

Quizás no 6 meses exactos, para algunos a lo mejor le toma menos de eso escoñetar la magia, a otros, con suerte, más.

Superar esa barrera es admirable o decepcionante depende del punto en que lo veamos, pero seamos sinceros, después de un tiempo todo lo maravilloso de los primeros días, de los primeros meses, comienza a tornarse tan confuso que llegas a pensar que te lo imaginaste.

En estos primeros 6 meses escuchar música te da una nota increíble, tratas a los carajazos de que encajen en la historia que todavía ni siquiera sabes si va a empezar todas las canciones con contenidos románticos y casi imposibles de que se presenten en la vida real.

Yo me propongo no durar más de 6 meses, no hablar del futuro, no ponerle nombre a nada, no exigir ni dejar que me exijan, a ver si así me funciona mejor la cuestión, a lo mejor así, sin pensar mucho en “mañana” sino viviendo más el presente, esta el secreto de disfrutar una relación sin peos existenciales y dudas constantes.

Cuando decida durar más de 6 meses, va a ser con un tipo que me cause admiración, quiero admirar, no enamorarme ciegamente. Quiero que la pendejeda de los primeros meses no se acabe ¿será que es posible que dure más? Pero de verdad, que te sientas bien en serio, no diciéndolo sin sentirlo, no convenciéndonos nosotros mismos de que no la estamos cagando, de que no somos iguales a los demás, que están por estar, pero sin sentir.

martes 31 de marzo de 2009

No voy a retroceder

Es arrecho comenzar de cero, levantarse otra vez, olvidar, conseguir olvidar. Pero es más arrecho si la cuestión se pone contradictoria, sí después de que lograste superar todo llegan y te señalan como la culpable, como la que dio pie a todo, la que no supo hacer las cosas, la que no dio el 100% y le abrió las puertas al fracaso. Cuando te hacen creer que todo lo soñaste, que nunca salieron palabras hirientes ni rechazos contundentes. Cuando te confunden de tal modo que se te llega a olvidar todo lo que hiciste por recuperar lo irrecuperable. Es arrecho tragarse todo, no por orgullo sino por dignidad, para luego tener que soportar que él no se pueda tragar nada, ni por orgullo, ni por respeto, ni por dignidad. Descubrir que realmente no te conocen, que sientes que no demostraste todo lo que tenías que demostrar, que comentarios regados pueden más que el tiempo compartido. Que arrecho ver y hacer que no viste, pero es más arrecho dejarse ver y que te cuestionen. Que arrecho es no criticar a otra que jamás has visto, por respeto, por dejar ser, por dejar vivir y que arrecho escuchar disparates y mentiras porque no soportan verte con alguien más. Qué fácil es criticar, juzgar, creer. Pero yo no lo hice y tú tampoco debiste hacerlo. Que arrecho es aceptar que ya no formas parte de algo, de alguien, y que arrecho es darte cuenta que no todos pueden hacerlo como lo hice yo. Que arrecho que digas todo lo que se te ocurra con esa rabia por dentro para sentirte mejor, para convencerte a ti mismo que nada fue tu culpa, para lavarte las manos y culparme a mí de todo, de lo que paso, de lo que no paso de lo que está pasando. Que contradictorias tus palabras, que fuera de lugar tus comentarios, que triste tu manera de interpretar lo que ves y hasta lo que no ves.
Que abuso tratar de inmiscuirte en mi vida después de que te mudaste de ella. Que inmadurez hablar de alguien que no conoces, que no es lo que te dicen, lo que piensas, lo que te imaginas. Que fácil creer que todos son peores que tú para sentirte aliviado. Que cagada que digas que cambie, que me cambiaron. Que equivocado estás, que desubicado estás.
Pido respeto, pido distancia, pido verdad. Exijo que no trates de entrar otra vez de donde te saliste solo, insisto en que no todo fue mi culpa, que la culpa es de los dos, o de nadie, porque a lo mejor no hay culpables. No vengas a desbaratar lo que pude reparar. Ya no somos nosotros, ahora eres tú y soy yo. Por separado, sin vínculos. No voy a darte explicaciones, porque tú no me diste las tuyas, porque yo no quiero escuchar las tuyas. Todo acto tiene una consecuencia.
Estoy lista para avanzar, no te interpongas ni me hagas retroceder. Porque no voy a retroceder, porque ya no quiero retroceder.
No te pares por mí, porque yo no me quiero parar por ti. Porque ya yo no me paro por nadie.

jueves 26 de marzo de 2009

Él

Él es extraño, mucho, muchísimo. Nadie es como él, él no se parece a nadie. Es divertido, antipático, rencoroso, sentimental, antisocial, en exceso antisocial. Es maniático y criticón. Es en extremo criticón, igual que yo, igual que el otro, somos iguales pero tan diferentes. Hoy seguimos comportándonos igual, gozando igual, hoy seguimos sin poder montarnos juntos al ascensor con otras personas porque aún no hemos aprendido a controlar la risa. Hoy seguimos riéndonos, de todo y de nada, igual que siempre, hoy seguimos sentándonos a comer sin seriedad. Hoy sigue mandándome a preguntar todo, porque sigue igual de penoso. Lo admiran todos, lo admiro yo. Con él me he divertido siempre, a él lo he respetado siempre, a él lo voy a querer siempre. Él es mi profesor, mi amigo, mi inspiración. Él es el ejemplo de que sí hay hombres que valen la pena, de que sí se puede lograr lo que se quiere, de que sí se puede vivir de lo que te apasiona. Él, siempre tan él, nunca diferente. El hombre más inteligente qué conozco, que conoceré. El que espera en la casa hasta que ya no hay nadie en el pasillo para salir y siempre me hace reír, el que hoy es amigo y colega de su profesor favorito, el que no baila nada, pero cuando baila es divertidísimo, el que me critica todo, el que se alegra cuando no tengo novio porque sabe que siempre voy a acompañarlo en sus planes. El que llama cien veces a la casa, el que siempre me dice “marica” de una manera tan particular, mi aliado en sabotear al chiquito y también el aliado del chiquito para sabotearme a mí. El más grande, el más inteligente, el más responsable, el más casero, el más amargado, el más arrecho. Él que ya se fue, pero sigue estando igual que siempre. Él es adicto al cine, a la literatura, a la buena música, a la coca cola, al dinero.

Él, que ha estado conmigo durante 26 años, que va a estar conmigo siempre, él, que me manda a tener hijos porque ya quiere ser tío, el mejor tío del mundo.

Él hoy está de cumpleaños.

Él es mi hermano, el mejor hermano mayor del mundo. Gracias por existir.

viernes 13 de marzo de 2009

Saboreando ando.

El olfato y el gusto están estrechamente ligados, me decía una amiga, un amigo opinaba que sin el olfato el gusto desaparecía, otro acotaba que el olfato determinaba el gusto. Yo afirmaba que no lo determina sino que, por asociación con olores adivinábamos sabores.

“Cuando un sentido se enferma, desaparece o se ausenta, otro, irremediablemente, se deprime”.

Cuando se nos tapa la nariz, dejamos de percibir olores, el gusto se deprime y nos cuesta saborear. Cuando este se acostumbra, se desarrolla más, y trabajo aún mejor que cuando lo hacia acompañado.

Eso nos pasa a todos, no solo a nuestros sentidos, nos acostumbramos al apoyo, a la compañía de otro, nos volvemos dependientes y pensamos que no podemos seguir adelante sin el que se fue. Cuando superamos la etapa, nos damos cuentas de que libres, sin compromisos, sin ataduras, somos completamente felices, responsables de absolutamente todo lo que pasa en nuestras vidas.

Ya saboreo todo de nuevo, y coño, que sabroso descubrirlo.

martes 10 de marzo de 2009

Hoy,coño, hoy.

Hoy quiero ser diferente, o bueno la que siempre fui, o la que siempre he sido, o la que siempre he querido ser. Hoy no quiero justificar un coño, ni pensar dos veces las vainas, hoy quiero hacer lo que me de la gana y punto. Hoy quiero decir que “sí” sin pensar ni siquiera en un “no”. Hoy no quiero analizar la cuestión, ni pensar en que esta bien y en que esta mal. Hoy quiero vivir, hoy quiero joder yo pero que no me jodan a mí. Hoy quiero hacer sin arrepentirme, sin pensar en nadie que no sea “yo”. Hoy quiero que me resbalen los compromisos, que se espante la pena, que se pierdan los prejuicios. Hoy quiero tener un “Dealbreakers” que contar como Nina. Hoy quiero hacer lo incorrecto pero sin imaginar que sería lo correcto. Hoy no me quiero estresar por nadie, hoy no quiero considerar ni mal pegarme. Hoy quiero proponer y disponer. Hoy quiero que quieran. Hoy quiero que quieras. Hoy quiero hacer que quieras. Hoy quiero ser yo. Hoy quiero volver a ser yo. Hoy no me importa una mierda. Hoy no quiero vuelta atrás. Hoy quiero mañana. Hoy me quiero atrever. Hoy, coño, hoy.

jueves 5 de marzo de 2009

Se solicita hombre que:

- -Este dispuesto a complacerme en todo, absolutamente todo. (Advierto que soy una ladilla, a veces hasta a mi misma me cuesta complacerme, pero que carajo, a alguien debe interesarle este caso).

- -Me haga reír (siempre, a toda hora, hasta con un mensaje de texto). Que se ría conmigo, que haga reír a todos. Que siempre se ría él. Quiero a un tipo divertido.

- -Le guste la música que a mi me gusta (reconozco que no toda es excelente, pero es la que me gusta y punto) y que la escuche a un volumen moderado sin la necesidad imperiosa de reventarse el tímpano para llamar la atención. (Que hace que me ponga de mal humor, y se me quiten las ganas hasta de hablar, porque, si ni yo misma me escucho, ¿para que coño?).

- Le fascine comer, que no sea lo primordial, pero si algo importante, que lo disfrute tanto como yo, y no critique mis antojos (preferiblemente que odie la pasta tanto como la odio yo).

- Que le guste ver novelas (muchos me dicen que veo televisión de cachifa, sin ánimos de ofender a nadie). ¿Cómo hago si lo disfruto? (No, de verdad no me da pena).

- Que le encante dormir hasta las 2 de la tarde los fines de semana y por ende desayunar a las 3 de la tarde.

- Ver películas ¿ligeras es que las llaman? Bien bobas y románticas, esas que mi hermano dice que solamente me gustan a mí. Dónde siempre hay un final feliz, y seamos honestos, si en la vida es tan difícil conseguirlo ¿por qué no disfrutarlo en ficción?

- Que haga cosas importantes: que trabaje y le guste, que estudie y le encante, que lea y lo disfrute. Que le emocione lo que yo haga, que aunque para otros sean tonterías, para él y para mi sean una maravilla.

- Que sea tan simpático que mis amigos lo adoren, mis amigas me lo envidien y mi familia me lo celebre.

- Le encanten los gatos, tanto, que sea capaz de tener en su casa el que tanto deseo, y que no puedo tener porque en mi casa no mando yo sino mi mamá. Y que si la lograra convencer, tendría que mudarse mi hermanito porque la alergia lo dejaría asfixiado a pocos instantes de que el nuevo integrante aparezca.

- Que me entienda siempre, no que pretenda hacerlo ni que lo intente, que me entienda de verdad, incluso en los días que ni yo misma lo hago.

- Que tenga amigos cheverísimos, que me fascine andar con ellos, que me quieran, y que no lo sonsaquen. Que sean divertidos, no tanto como él, que sean inteligentes, y que las amigas no sean putas, coño por favor, eso es muy importante, con putas no hay paraíso.

- Que no se deje influenciar por nadie.

- Que aparezca justo en el instante que yo lo necesito y desaparezca cuando no lo quiera ver.

- Que no diga mentiras, que la sinceridad sea su estilo de vida. (Que ladilla descubrirlas, ya me las se de memoria, y me canse de escuchar: es la última vez). Di las vainas. “Una mentira que te haga feliz vale más que una verdad que te amargue la vida” anda a lavarte Ricardo Arjona, que te digan las mentiras a ti cabrón.

- Que no tenga ex novias cerca (Puede ser, que, ya no vivan aquí, porque decidieron mudarse al no conseguir que él regresara con ellas)

- Que la familia me quiera, que su mamá me adore, pero que trabaje mucho mucho para que llegue cansada y no sea un obstáculo (no he tenido mucha suerte con eso, una, incluso, me odiaba tanto como yo a ella, que triste).

- Que mantenga su personalidad con el correr del tiempo, no quiero llevarme mas sorpresas, quiero enamorarme de alguien que mantenga su posición de ser perfecto hasta el final, que no se me desvíe en el camino, por el contrario, que me sorprenda cada día. (Me han sorprendido que jode, pero nunca positivamente, que desgracia).

¿Qué ofrezco? Pues a mí, una caraja de pinga, loca de bola, pero bien buena gente (yo me caigo buenísimo por lo menos), que no quiere enrollarle la vida a nadie, sino todo lo contrario. Aquí estoy, y me parece que mal partido no soy. ¿Estoy exigiendo mucho? Pana, soñar no cuesta nada. Ya les dije que soy novelera ¿verdad?

Como cuesta levantarse, pero hay vamos, lento pero seguro.