Veamos, un chamo te gusta desde hace años luz. El tipo te atrapa con miraditas que te derriten, al punto de que si no te ve un día, la cagada, se arruina por completo. Después de un par de mesecitos el sujeto se anima a hablarte y ¡Sorpresa! Sabe hablar y además lo hace perfecto. Piensas: “coño por fin, llego el día de mi suerte”. No te acuerdas de un carajo de lo que dijiste, pero simulas que todo salio a pedir de boca. Que vaina tan chévere, ir al trabajo para encontrártelo, por fin algo emocionante pasa en tu vida, después de un tiempo de absoluta calma. Pasan los días, vas y vienes con la miradita al lado, de pronto, en un día atroz, lo escuchas hablando por celular, mientras te fumas un cigarro. Escuchas perpleja cuando el tipo dice: ¡Hola mi vida! Seguido de un: ¡Chao amor, te amo! ¿Que paso aquí vale? Te preguntas atónita, ¿el hombre de mi vida tiene novia? ¡Qué desgracia!, no obstante, para confirmar tus sospechas se lo preguntas, mientras en tu cabeza repites: que diga que no, que diga no, que diga que no; entonces él: ¡Sí! El coño de la madre, se derrumbo el plan perfecto que me invente con este pana, que pereza buscarme otro. Decides ignorar la situación, total, tu a ella ni la conoces. Sigues como que si tus oídos jamás escucharon esa desagradable verdad, y todo va de maravilla (en tu mente, ojo, solo en tu mente). El tipo te escribe, te llama, tú lo llamas, tú le escribes, se ven de pasadita, y tu ilusionada, que galla. Pasa el tiempo, y pasa y pasa y pasa, termina una pasantía de las mil que hiciste, y san se acabo, el prospecto desaparece por alrededor de un año.
Aparece nuevamente, verga que emoción, ya estoy mas grande, ahora si le voy a echar pichón. ¡Sorpresa! Sigue con la novia, que mala suerte. Bueno no le pares, ahora si, por fin ¡Besos! Siiiiiiiiii!!!!! ¿Qué paso? Desaparece otra vez, OK calma, ya vendrá.
Efectivamente, al tiempo, otra vez. Verga que arrecho, me sigue encantando este carajo, ¿que será que tiene chama? Bueno, después averiguo. Ataca. ¿Todavía amarrado? No vale. Bueno no importa, pa alante es pa´ allá. ¡Besitos! OK, salididitas, OK. Me mata chama, este tipo me mata. Oportunidad número 7000 (desaprovechada) aproximadamente, que vaina, estoy medio saliendo con aquel y este esta aquí, contrólate, no hagas nada de lo que te puedas arrepentir y que arruine tu reputación eternamente. Respira profundo, disimula, aja viene el otro, huye por aquí. OK todo bien, aquí viene él, mierda que hago, el otro está viendo. Sonríe, hazte la tonta, media vuelta, camina, perfecto. Que vaina, con las ganas que le tengo y en una de puritana, bueno. Vámonos, el se va contigo, que nervios. Bueno llegamos. Propuesta N° 13 aproximadamente del perfecto hacia ti: llévame de último ¿sí? Respuesta imbecil: Estás loco, no, no voy a dar mil vueltas, cara de arrechera de él, despedida romántica, chao. CHAO por un año más. (Que bolas, perdí otra oportunidad, bueno para la próxima).
¡Hola, estás perdida vale, ¿adivina? Ya no tengo novia. Tú: ¿en serio? Muérete que ahora yo si tengo novio. Que vaina, bueno, tu absurdamente fiel: que lástima, pero yo no monto cacho. Él: bueno, pendiente ahí, de primero en la lista ¿va? Va.
Un año después: que aparezca, que aparezca, que aparezca. En la calle: ¡Epa! (apareció, que oportuno Dios) tranquila, respira profundo, eso, muy bien. Tú: ¡Estoy soltera! (y libre para ti). Él: yo ya tengo novia otra vez. El recontracoñisimo de la madre. Ósea, a que jugamos, no pegamos una, yo no pego una.
Amiga te dice: no le pares marica, échale pichón, que después se te casa, ataca ya. Otra amiga te dice: respeta, tiene novia, espera tu momento. No joda ¿hasta cuando? Tu: mejor le hago caso al primer consejo.
Mensajitos, risitas ¿ahora que viene? Que la deje, que la deje, que la deje. Es ahora o nunca, tus eres para mi pana y punto. He dicho.
PD. Continuara. (Espero).